| ¿Por qué
ocurren los abortos espontáneos?
Las causas de los abortos espontáneos no
se conocen completamente. Cuando una mujer padece
un aborto espontáneo durante el primer trimestre,
a menudo no se consigue determinar la causa. Sin embargo,
la mayoría de los abortos espontáneos
ocurren cuando un embarazo no está desarrollándose
normalmente. Por lo general, no hay nada que una mujer
o su médico puedan hacer para impedirlo.
Hay un número de factores acerca de los que
se sabe que provocan abortos espontáneos durante
el primer trimestre, entre ellos destacamos:
- Anomalías en los cromosomas.
Es el factor más importante. Hasta el 70
por ciento de los abortos espontáneos del
primer trimestre se deben a anomalías cromosómicas
del feto. La mayoría de las anomalías
cromosómicas son el resultado de una célula
defectuosa en el óvulo o el esperma. Al producirse
un embarazo con una célula de óvulo
o de esperma con una cantidad incorrecta de cromosomas,
el embrión tiene una anomalía cromosómica.
A menudo, estos embriones no sobreviven, produciéndose
el aborto espontáneo. Las anomalías
cromosómicas se vuelven más comunes
con el envejecimiento de la mujer, lo que constituye
la razón por la que las mujeres mayores de
35 años de edad corren mayor riesgo de este
problema que las mujeres más jóvenes.
Se recomienda la realización de una prueba
de sangre (cariotipo)
para comprobar la existencia de estas alteraciones
cromosómicas.
- Anomalías uterinas. Las anomalías
del útero causan entre el 15 y el 30 por
ciento de los abortos espontáneos repetidos.
Estas pérdidas de embarazo pueden ocurrir
en el primer o el segundo trimestre. Algunas mujeres
nacen con un útero que es demasiado pequeño
o cuya forma es anormal, o que se encuentra dividido
en forma parcial o completa. Otras desarrollan tumores
no cancerosos o tienen cicatrices en el útero
de cirugías previas. Estas anomalías
pueden limitar el espacio del feto en crecimiento
e interferir con el abastecimiento de sangre al
útero.
- Causas endocrinas. Cuando las glándulas
endocrinas segregan una cantidad excesiva o insuficiente
de ciertas hormonas, aumenta el riesgo de aborto
espontáneo. Se cree que los bajos niveles
de la hormona progesterona, que es fundamental durante
la primera etapa del embarazo, provocan entre el
15 y el 60 por ciento de las pérdidas que
ocurren antes de la semana 10 del embarazo.
- Problemas del sistema inmunológico.
Si bien todo el mundo produce proteínas llamadas
anticuerpos
para defenderse de las infecciones, algunas personas
producen un tipo de éstos, llamados autoanticuerpos,
que pueden atacar sus propios tejidos, provocando
así una serie de problemas de salud. Algunos
tipos particulares de autoanticuerpos provocan coágulos
de sangre que pueden obstruir vasos sanguíneos
en la placenta. Los estudios sugieren que éste
y otros anticuerpos relacionados (llamados anticuerpos
antifosfolípidos) causan entre el 5 y
el 15 por ciento de los abortos espontáneos
repetidos.
- Infecciones y otros factores. Ciertas
infecciones del conducto genital, que no presentan
síntomas, tienen un papel importante en los
abortos espontáneos repetidos. Si se diagnostica
una infección, la pareja recibirá
tratamiento con antibióticos antes de otro
embarazo. La exposición a ciertos solventes
industriales en los puestos de trabajo por parte
de la mujer embarazada, o de su compañero,
puede a veces provocar también el aborto
espontáneo. Las parejas deben hablar con
sus médicos acerca de la presencia de productos
químicos en sus lugares de trabajo.
- El estilo de vida de la madre también
puede incrementar su riesgo de sufrir un aborto
espontáneo durante el primer trimestre. Los
estudios sugieren que las mujeres que toman dos
o más bebidas alcohólicas por día
duplican su riesgo de padecerlo. Las mujeres que
fuman tienen un riesgo entre 20 y 80 por ciento
mayor de sufrir un aborto espontáneo que
las que no fuman. Algunos estudios también
sugieren que el riesgo es mayor en las mujeres que
beben tres o más tazas de café por
día (o la cantidad equivalente de cafeína),
pero no está científicamente demostrado.
Entre los factores que no incrementan el riesgo
de aborto espontáneo se encuentran el sexo,
trabajar fuera de la casa (a menos que la mujer trabaje
con productos químicos tóxicos) y la
realización de ejercicios físicos.
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