| ¿Cuál
es el tratamiento?
Si usted presenta lo que se conoce como amenaza
de aborto, todavía no ha abortado y existe
la posibilidad de que el embarazo continúe.
En caso de una amenaza de aborto, tal vez presente
una pequeña cantidad de sangre desde la vagina,
al principio de su embarazo. Esta pérdida de
sangre con frecuencia es indolora, pero puede asociarse
con cólicos. El cuello del útero permanece
cerrado. Su médico puede indicarle que guarde
cama por 1 a 2 días. El descanso en cama tal
vez detenga la sangre y su embarazo pueda continuar
normalmente. Tal vez sea necesario tomar precauciones
especiales por varias semanas, tales como dejar de
hacer ejercicios, sentarse o acostarse tanto como
sea posible y evitar las relaciones sexuales.
Si la hemorragia es causada por un cuello del útero
incompetente, éste puede coserse hasta el momento
del parto (cerclaje).
Si su matriz o cuello del útero son anormales,
su médico puede recomendar que guarde cama
por un período prolongado y recetarle medicamentos
para relajar el útero.
El aborto espontáneo se vuelve inevitable
si el sangrado y los cólicos continúan
y el cuello del útero comienza a abrirse. Un
aborto espontáneo inevitable significa que
el feto ha muerto y que no se puede hacer nada para
evitar su expulsión. El útero expulsa
su contenido completamente. Esto se llama un aborto
espontáneo completo.
El aborto espontáneo es incompleto
si solamente se expulsa parte del contenido del útero.
En tal caso puede ser necesario proceder a dilatación
y curetaje
(D y C, en inglés) o a un procedimiento de
succión para retirar el resto del feto y la
placenta del interior de la matriz. En estos procedimientos,
el cuello del útero se estira para abrirlo
y el tejido se raspa suavemente o se extrae por succión
desde el fondo del útero.
Si usted ha sufrido un aborto frustrado (el feto
ha muerto pero no ha presentado sangrado), su médico
puede ordenar una D y C o inducir el trabajo de parto
para extraer el feto y la placenta.
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