Obesidad de la A a la Z
 
  
  
 BÚSQUEDAS
 MENÚ PRINCIPAL
  Salud
  Asesorías sociales
  Estilos de vida
  Glosario de la salud
  Agenda
  Preguntas frecuentes
  Noticias
  
 
 OTROS
  Presentación
  Hacer página de inicio
  Mapa de la web
  Contacto
  Inicio
 



 
 
 INFORMACIÓN  |  CONSEJOS |  DIRECCIONES DE INTERÉS  |  FORO
  
      Consejos
 
Anterior Siguiente
  • Si se produce una reacción alérgica, la primera medida es identificar el alergeno para evitar que el niño entre en contacto con él. En el caso de las alergias alimentarias es más fácil evitar ese contacto. Esa tarea es mucho más difícil si la alergia está producida por pólenes o por ácaros del polvo doméstico. Las manifestaciones cutáneas, junto con las respiratorias, son las que se presentan con más frecuencia en los niños. El eczema es la manifestación cutánea más frecuente, y se manifiesta por manchas rojizas, con pequeñas ampollas e intenso prurito. El rascado aumenta el prurito y, finalmente, se producen lesiones en la piel, con riesgo de infección secundaria. Se produce sobre todo en las muñecas, las rodillas, los codos y la cara.
  • Otra reacción alérgica relativamente frecuente es la urticaria. Tiene características muy similares al eczema, pero difiere en su aspecto: en lugar de manchas se trata de pequeñas o grandes habones. Es una erupción evanescente que puede tener carácter agudo o crónico (superior a 6 semanas).
  • Para disminuir el intenso picor y la inflamación dérmica que provocan tanto la urticaria como el angioedema es aconsejable utilizar ropa amplia, de tejidos suaves o muy transpirables. Los tejidos naturales son los más recomendables. También resulta efectivo evitar ambientes calurosos o excesivamente húmedos.
  • Es probable que, durante la noche, los síntomas de la urticaria empeoren, por lo que se debe poner especial interés en tratarlos adecuadamente durante esas horas.
  • Los trastornos alérgicos digestivos son los más frecuentes después de los cutáneos y respiratorios. Fundamentalmente se presentan vómitos y diarreas. La alergia alimentaria más habitual se debe a las proteínas de la leche de vaca. Se manifiesta por signos digestivos y es raro que esta alergia produzca eczema. Después de la leche, los alimentos más alergénicos son los huevos, los pescados y las frutas. En caso necesario, se debe retrasar, por indicación del pediatra, la introducción de alimentos alergénicos.
  • Es frecuente que los niños alérgicos sufran enfermedades infecciosas, sobre todo catarros, otitis y sinusitis. Sin embargo, la conjuntivitis alérgica es muy poco frecuente en los niños pequeños.
  • Puede resultar útil saber que los alimentos en conserva, los mariscos, las carnes de caza, algunas frutas y hortalizas (tomate, piña, fresas, plátanos, frutas tropicales…), los frutos secos, los huevos o los quesos curados son alimentos con una alta capacidad de liberación de histamina, por lo que su ingesta puede provocar algún tipo de reacción alérgica.
  • La alergia a los ácaros del polvo doméstico es infrecuente en los primeros años de vida y produce sobre todo síntomas respiratorios.
  • La alergia al polen es de predominio primaveral y suelen producir síntomas respiratorios y es más raro que causen eczema.
  • Las alergias a los medicamentos son menos frecuentes de lo que se cree y no suelen aparecer en los primeros años de vida.
  • Control ambiental

Los adultos que convivan con el niño deben evitar fumar en la casa, dado que la incidencia y la gravedad de las alergias respiratorias aumenta con el tabaquismo pasivo.

Se debe hacer limpieza de la casa con aspiradora con filtros especiales.
Se deben evitar las moquetas y las alfombras, las cortinas, los peluches, y los elementos decorativos que puedan acumular polvo.

En lo posible, se realizará la limpieza doméstica cuando el niño no esté presente o se encuentre en una zona alejada.

Se debe evitar el exceso de humedad, que favorece el desarrollo de los ácaros del polvo doméstico.

Los filtros del aire acondicionado deben estar extremadamente limpios.

El uso de humidificadores, beneficioso en algunas enfermedades respiratorias, empeora el cuadro si el trastorno es alérgico. En este caso, sólo se usarán humidificadores si el médico lo indica.

Pese a seguir todas las medidas preventivas, se deben administrar medicamentos con la intención de controlar los síntomas y permitir que el niño desarrolle una vida normal.

 

NOTA: Los contenidos de salud incorporados en webdelamujer.com están destinados a ofrecer una formación sobre estos temas a la población, y en ningún caso a sustituir la atención directa del médico. Esta información no debe por tanto utilizarse por parte del usuario para establecer un diagnóstico o automedicarse, debiendo consultar cada caso particular con su médico de cabecera.

© Prodrug Multimedia 2010. Todos los derechos reservados