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El cuidado de un enfermo de Alzheimer supone un trabajo cada vez más difícil y en el que se involucran muchos sentimientos. El reconocimiento y la aceptación de estos sentimientos por parte del cuidador es fundamental para poder tolerarlos y controlarlos mejor, de manera que no interfieran en la atención a las propias necesidades, lo que, además, resultará indispensable para poder atender las del enfermo.

A continuación, se exponen algunos consejos para el cuidador:

1.
Mantener, en la medida de lo posible, un contacto regular con amigos y familiares.

2.
Buscar actividades que resulten satisfactorias.

3.
Disponer de un lugar donde poder hablar de ciertos sentimientos (tristeza, desesperación, dolor, ansiedad, rabia, irritación, etc.) con alguien de confianza o con otras personas que se encuentren en situaciones parecidas.

4.
Compartir las experiencias ayudará a aceptarlas, tolerarlas y controlarlas mejor.

5.
Diversas instituciones, como los centros de día, ayudarán a aliviar la enorme tarea del cuidador al hacerse cargo del enfermo durante unas horas al día. Estos centros resultan el lugar ideal donde poder delegar algunas tareas que pueden resultar más conflictivas -por ejemplo, bañar al enfermo-. Asimismo, supondrán, junto con a las asociaciones de familiares de enfermos de Alzheimer, un lugar donde relacionarse con otras personas en situaciones similares y desde el cual acceder a diversos tipos de servicios y actividades.

6.
Encontrar un sustituto para que cuide del enfermo cuando el cuidador quiera ausentarse, en lugar de renunciar a ello. De hecho, cuando el enfermo no asista a un centro de día o la tarea de cuidarlo recaiga casi exclusivamente en una sola persona será importante poder descansar durante unas horas al día o a la semana dejando al enfermo al cuidado de otra persona.

7.
Ingresar al enfermo durante una o dos semanas en un centro residencial y tomarse de vez en cuando un periodo de vacaciones.

8.
A veces aparecen circunstancias (problemas de salud, otras responsabilidades, etc.) en la vida del cuidador que obligan a pensar en el ingreso del enfermo de forma más o menos definitiva. Será el momento de escoger cuidadosamente el tipo de centro más conveniente y luchar contra el sentimiento de culpa que puede aparecer.

 

 

NOTA: Los contenidos de salud incorporados en webdelamujer.com están destinados a ofrecer una formación sobre estos temas a la población, y en ningún caso a sustituir la atención directa del médico. Esta información no debe por tanto utilizarse por parte del usuario para establecer un diagnóstico o automedicarse, debiendo consultar cada caso particular con su médico de cabecera.

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