| Entendemos
por neuralgia cervicobraquial el cuadro clínico
caracterizado por dolor, que se extiende desde la
región a lo largo de la extremidad superior,
con las características del dolor radicular.
Etiopatogenia
Está generado
por una compresión de la raíz nerviosa
a nivel de la columna cervical. El origen de la compresión
puede ser de naturaleza infecciosa, tumoral, traumática
o artrósica.
En la práctica,
el grupo más numeroso se produce por un conflicto
de espacio en el agujero de conjunción por
proliferaciones osteofíticas o desplazamiento
de material discal, que en último término
son consecuencia de la degeneración del disco.
Probablemente el responsable del conflicto radicular,
en la neuralgia cervicobraquial de las personas jóvenes,
sea la hernia discal.
En edades medias
de la vida la causa inicial del proceso es la cervicoartrosis.
La degeneración
del disco se acompaña de una reacción
osteofítica y de una prominencia del material
discal que, al ocupar espacio en el agujero de conjunción,
puede comprimir la raíz nerviosa.
Hay evidencia de
que la protrusión discoosteofítica provoca
un edema inflamatorio en el tejido conjuntivo perirradicular.
Este edema es reversible y, por tanto, también
lo es el cuadro que produce.
Clínica
En la neuralgia
cervicobraquial el dolor se localiza en la región
cervical, en el hombro, a lo largo de la extremidad
superior en forma de banda que se corresponde con
alguno de los dermatomas del plexo braquial.
Las parestesias
acompañan casi siempre al dolor, se aprecian
en la parte distal del dermatoma correspondiente y
son indicación del origen neurológico
del dolor.
Cuando existe afección
cervical se puede observar una actitud antiálgica
con contractura de los músculos laterocervicales,
limitación de la movilidad cervical y dolor
a la presión sobre las apófisis espinosas
cervicales o sobre los músculos paravertebrales.
El dolor braquial
de origen radicular suele empeorar con los movimientos
del cuello y en la cama. Mejora con ciertas posturas
concretas que conoce cada paciente.
La duración
del dolor es muy variable. Rara vez es menor de dos
semanas, en general persiste más de un mes
y a veces las molestias continúan durante varios
meses o más de un año. El promedio de
una neuralgia cervicobraquial es de tres meses..
Tratamiento
En la mayoría
de los casos la neuralgia cervicobraquial es un proceso
autolimitado. El reposo es fundamental.
En las fases de
mayor intensidad puede ser útil la aplicación
de un collarín blando; los collarines rígidos
fuerzan la posición de la cabeza, en ocasiones,
de forma inadecuada. En cualquier caso, el collar
no debe mantenerse más de tres semanas.
Durante la fase
aguda pueden utilizarse antiinflamatorios y glucocorticoides
a dosis bajas (15 mg de prednisona).
Cuando el dolor
empieza a ceder, deben iniciarse ejercicios isotónicos
e isométricos de la columna cervical, al principio
con suavidad y cada vez con mayor intensidad si no
provocan dolor. Está contraindicada la manipulación
cervical.
El tratamiento
quirúrgico sólo se plantea en los casos
en que el dolor se mantiene con gran intensidad durante
varios meses o cuando hay progresión del déficit
neurológico.
|