| El síndrome
de dolor uretral consiste en la existencia
de episodios de dolor uretral (en la uretra o conducto
que comunica la vejiga con el exterior) recurrentes,
normalmente con el vaciado, con frecuencia diurna
y con nicturia, en ausencia de infección urinaria
probada u otra patología obvia.
El síndrome de dolor asociado a la
endometriosis consiste en dolor crónico
o recurrente pélvico en presencia de endometriosis
(tejido endometrial propio de la matriz que se sitúa
fuera de la misma) pero que no explica todos los síntomas
en su totalidad.
El síndrome de dolor vaginal
consiste en la existencia de episodios de dolor vaginal,
persistente o recurrente, que se asocian con síntomas
que sugieren disfunción urinaria o sexual.
En ausencia de infección vaginal probada u
otra patología obvia.
El síndrome de dolor vulvar
consiste en la existencia de episodios de dolor vulvar,
persistente o recurrente, que se asocian con la micción
o con síntomas que sugieren disfunción
urinaria o sexual. En ausencia de infección
probada u otra patología obvia.
El síndrome de dolor vulvar generalizado
(formalmente vulvodinia disestésica) se refiere
a la quemazón vulvar o al dolor que no puede
ser localizado presionando, tanteando con un aplicador
de algodón o con instrumentos similares en
la zona. El vestíbulo vulvar puede estar incluido,
pero la incomodidad no se limita al vestíbulo.
Clínicamente el dolor puede tener lugar con
o sin provocación (tacto, presión o
fricción).
El síndrome de dolor vulvar
localizado se refiere al dolor que puede ser localizado,
presionando en uno o más puntos de la vulva.
Clínicamente, el dolor normalmente aparece
como resultado de una provocación (tacto, presión
o fricción).
El síndrome del dolor vestibular
(formalmente vestibulitos vulvar) se refiere al dolor
que puede ser localizado presionando en uno o más
puntos el vestíbulo vulvar.
El síndrome de dolor del clítoris
se refiere al dolor que puede ser localizado presionando
el clítoris.
La proctalgia fugaz se refiere a
episodios de dolor intenso y breve que parece surgir
del recto y que aparece a intervalos irregulares.
El síndrome de dolor anorrectal
consiste en la existencia de episodios de dolor rectal,
persistentes o recurrentes, con puntos rectales asociados
de activación y que se relaciona con disfunción
intestinal. En ausencia de infección probada
u otra patología obvia.
Asimismo, es la existencia de dolor anal, relacionado
con la defecación y causado por un fracaso
de la musculatura estriada del suelo pélvico,
incluyendo la incapacidad del esfínter anal
externo para relajarse.
El síndrome de dolor pudendo
es un dolor de tipo neuropático que surge de
la distribución del nervio pudendo con signos
y síntomas de disfunción rectal, urinaria,
o sexual. No hay otra patología probada.
El síndrome de dolor perineal
consiste en la existencia de episodios de dolor perineal,
recurrentes o persistentes, que bien se relacionan
con la micción, bien con síntomas sugestivos
de disfunción del tracto urinario o sexual.
En ausencia de infección probada u otra patología
obvia.
El síndrome del dolor muscular del
suelo pélvico consiste en la existencia
de episodios de dolor en el suelo pélvico,
recurrentes o persistentes, con puntos de activación
asociados, que bien se relacionan con la micción,
bien con los síntomas sugestivos de disfunción
del tracto urinario o sexual. En ausencia de infección
probada u otra patología obvia.
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