| La
asistencia a la embarazada comienza con la primera
consulta prenatal, que debe realizarse a lo largo
de las 12 primeras semanas de la gestación.
En su curso, se valorará el estado de salud
de la mujer mediante la información obtenida
de la historia clínica, de la exploración
física y de las exploraciones complementarias,
para así poder identificar, desde un primer
momento, los factores
de riesgo. Sólo de
esta forma se podrán detectar desde el inicio
los embarazos de alto riesgo, pudiendo iniciar y programar
las medidas preventivas necesarias. Se programarán
las consultas sucesivas, así como la petición
de cualquier otra prueba que pueda ser necesaria.
En esta primera visita, la paciente
debe recibir información a cerca de la alimentación
que debe llevar, las consecuencias del exceso de actividad
física, el trabajo o los efectos que pueden
tener las drogas, el alcohol, el tabaco y otros fármacos
sobre el feto. Se aconseja
el estilo de vida que debe llevarse durante el embarazo.
Es importante que durante la consulta pregunte a su
médico cualquier duda que tenga sobre su estado
y cuidados.
¿Con qué frecuencia
debo acudir a la consulta?
Será el tocólogo quien
determine la asiduidad de las consultas, dependiendo
de los factores de riesgo de cada mujer y de los antecedentes
personales. Así el número de visitas
variará de una mujer a otra y de un embarazo
a otro.
Una mujer que no presente ningún
tipo de problema acudirá con la siguiente frecuencia
a la consulta:
· Hasta la 36 semana de
gestación: cada 6 semanas. ·
De la 37 a la 40 semana de gestación: cada
2 ó 3 semanas. · A partir de
la 40 semana de gestación: de 1 a 3 veces
por semana. |
Normalmente las mujeres que tienen
algún problema médico o que les surja
cualquier complicación durante el embarazo
acudirán con más frecuencia al tocólogo.
¿Cuándo hay que acudir
a la consulta?
Además de las consultas periódicas
que el médico recomiende, habrá que
acudir a la consulta cuando aparezcan los siguientes
síntomas:
· Vómitos intensos
y persistentes. · Diarrea. ·
Dolor o escozor al orinar. · Dolor
de cabeza no habitual. · Hinchazón
en zonas diferentes a los pies y tobillos ( por
ejemplo en manos o cara). ·
Aumento brusco de peso. |
¿Cuándo acudir a la
clínica o al hospital?
· Hemorragias o pérdida
de líquido por los genitales. ·
Dolor abdominal intenso o contracciones uterinas
dolorosas. · Fiebre elevada. ·
Tensión arterial igual o superior a 140/90.
· Súbitos problemas en la visión. |
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