| Ecografía
Es un método diagnóstico
que utiliza ultrasonidos mediante los cuales se reproduce
la imagen de su hijo y se visualiza en un monitor
de televisión.
En general, como término medio,
se deben realizar tres ecografías a lo largo
del embarazo, si éste cursa dentro de la normalidad.
Por el contrario, si hay cualquier complicación
o problema se realizarán tantas ecografías
como crea necesario el tocólogo.
La primera debe realizarse durante
el primer trimestre del embarazo (antes de la 12 semana),
para datar la gestación. La segunda es la ecografía
conocida popularmente como la ecografía de
las "20 semanas" o del diagnóstico
prenatal, que intenta visualizar todas las estructuras
fetales para descartar la posible existencia de cualquier
malformación fetal. Es conveniente saber que
no todo se ve por ecografía, ya que el rendimiento
diagnóstico de ésta es muy variable
(18-90%) y depende de muchos factores (de la posición
fetal, de la buena o mala transmisión del ultrasonido,
etc.). La tercera se realiza en el tercer trimestre
(30-34 semanas), y sirve para evidenciar el buen crecimiento
fetal y la correcta evolución de la gestación.
Cuando a la madre le vayan a realizar
una ecografía es aconsejable que acuda con
ropa que le permita descubrir su abdomen con facilidad.
No deberá aplicarse ese día ni la noche
previa crema o aceite hidratante en el abdomen, ya
que la calidad de la imagen ecográfica disminuye.
En la prueba, la embarazada se tumba
en una camilla con la tripa descubierta y se le aplica
un gel sobre su abdomen para mejorar el contacto entre
la sonda y la superficie del abdomen. En ocasiones
se le pide que se quite las braguitas para realizar
una exploración por vía vaginal, ya
que ésta nos brinda la posibilidad de obtener
unas imágenes más nítidas. Para
esta exploración se utiliza una sonda especial,
diseñada para esta prueba, la cual se cubre
con una funda de plástico estéril, que
se cambia en cada paciente. La incomodidad que puede
producir esta exploración es similar a la de
un tacto vaginal.
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