| ¿Son seguros
los fármacos?
La farmacoterapia durante el embarazo ha sido,
es y será siempre un tema controvertido.
Dado que muchos de los medicamentos, administrados
a la mujer embarazada, atraviesan la placenta
y entran en la circulación fetal, difícilmente
podremos decir con total seguridad que un determinado
medicamento es o no inocuo.
Los factores medioambientales son la génesis
del 5 al 10% de las malformaciones congénitas
que se producen. Dentro de ellos, los fármacos
están involucrados en el 2-3% de los
casos.
La aparición de malformaciones va a depender
de las propiedades farmacológicas de
la sustancia, del momento exacto de la exposición,
de la exposición genética del
embrión y del estado fisiológico
o patológico de la madre.
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| CLASIFICACIÓN SEGÚN
EL RIESGO
El riesgo de los fármacos para
el feto se clasifican según la Food
and Drug Administration norteamericana
(FDA) en las siguientes categorías:
Categoría A
Estudios controlados en gestantes han demostrado
que no existe riesgo para el feto en el primer
trimestre y no existe evidencia de riesgo en
los otros dos trimestres.
Categoría B
Estudios realizados en animales no han demostrado
un riesgo teratogénico para el feto,
pero no existen estudios controlados en mujeres
embarazadas ni en animales de experimentación
que confirmen que no hay riesgo fetal durante
el primer trimestre.
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Categoría C
Los estudios realizados en estudios de experimentación
han revelado efectos adversos en el feto (embriotóxicos
o teratogénicos), pero no hay estudios
controlados valorables en gestantes.
Sólamente deberían prescribirse
fármacos de este grupo si los beneficios
que se presuponen justifican los riesgos fetales
que se corren.
Categoría D
Hay evidencia positiva de riesgo teratogénico
o embriotóxico fetal humano, basados
en datos obtenidos de experiencias o estudios
en humanos, realizados durante la investigación
o comercialización.
En cualquier caso, habrá que sopesar
los beneficios de uso en la gestante a pesar
de los riesgos fetales.
Categoría X
Estudios en animales o en humanos han demostrado
anomalías fetales, o hay evidencia de
riesgo fetal, basado en la experiencia clínica
humana. Por tanto, el riesgo de usar el fármaco
en la gestante pesa más que sus posibles
beneficios y estarán contraindicados
en el embarazo.
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ANTIBIÓTICOS
Contraindicados
En el primer trimestre:
Metronidazol, ácido nalidíxico,
griseofulvina, pirimetamina.
En el segundo trimestre:
Cloranfenicol, norfloxacina, nitrofurantoína,
aminoglucósidos (efecto tóxico
sobre el nervio acústico), vancomicina,
primaquina.
En el tercer trimestre:
Cloranfenicol (riesgo potencial de producir
el “síndrome gris” en el
neonato), nitrofurantoína, aminoglucósidos,
vancomicina, sulfamidas (ictericia y anemia
hemolítica), tetraciclinas (categoría
D por sus efectos adversos sobre la dentición
y el desarrollo óseo fetal), rifampicina.

Útiles en todo el embarazo
Penicilina (categoría B), macrólidos,
(categoría B, sobre todo eritromicina
y espiramicina), cefalosporinas (categoría
B, salvo moxalactan que pertenece al grupo C),
etambutol, isoniazida.
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ANTIDIABÉTICOS
Antidiabéticos orales: están
contraindicados durante el embarazo.
Insulina: es el tratamiento de elección.
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ANALGÉSICOS Y
ANTIINFLAMATORIOS
Se puede usar el paracetamol. Es el
de elección.
Usar como alternativa el ácido acetil
salicílico pero con precaución.
A altas dosis al final del embarazo provoca
hemorragia, alargamiento del parto, hipertensión
pulmonar y kernicterus en el neonato.
El diclofenaco y el piroxicam pertenecen a la
categoría B y durante el tercer trimestre
a la categoría D.
La dipirona debe usarse con cuidado ya que puede
ocasionar trastornos similares al AAS.
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CORTICOIDES
Prednisona y prednisolona pertenecen
a la categoría B. Betametasona y dexametasona
a la C y la cortisona a la D.
Su uso en el primer trimestre se ha relacionado
con hendidura palatina y crecimiento retardado.
El más seguro parece ser la prednisona.

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ANTICONVULSIVANTES
El menos tóxico parece ser la
carbamacepina.
La administración de anticonvulsivantes
aumenta el riesgo de anomalías craneofaciales,
cardíacas, esqueléticas y retraso
mental. De todos modos, no debe suspenderse
la terapia en las epilépticas durante
la gestación.
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ANTICOAGULANTES
Los dicumarínicos están
contraindicados en el primer trimestre y, a
partir de la 32 semana, ya que pueden producir
aborto, retraso del crecimiento intraútero,
alteraciones del sistema nervioso central, parto
prematuro y condrodisplasia calcificante craneofacial.
La heparina no atraviesa la barrera placentaria
y se puede administrar durante toda la gestación.
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