Factores
causantes
Existen múltiples factores que favorecen
u originan este proceso, entre ellos se encuentran:
la predisposición genética, la mala
alimentación, la debilidad muscular, la edad,
las enfermedades ano-rectales, otros procesos patológicos,
la toma de medicamentos, los malos hábitos
de defecación y los procesos naturales, como
el embarazo. A continuación se comentarán
brevemente cada uno de ellos.
Predisposición genética: existe
una incidencia familiar en la aparición del
estreñimiento que no es atribuible sólo
a pautas de alimentación aprendidas en la infancia
y la adolescencia.
Mala alimentación: desde este punto
de vista se considera mala alimentación a la
escasa ingesta de alimentos con importante cantidad
de fibra vegetal (verduras, frutas, legumbres, cereales
y frutas secas) y la escasa ingesta de líquidos.
Hechos ambos que favorecen las heces poco voluminosas
y duras.
Debilidad muscular: de aquellos grupos musculares,
implicados en el proceso voluntario de la defecación,
como son, preferentemente, la pared abdominal y el
suelo de la pelvis.
Edad: es frecuente que, según se cumplen
años, se presente o se acentúe el estreñimiento,
así sucede en las personas por encima de los
65 años debido a una menor movilidad (vida
sedentaria), la toma de medicamentos y otros procesos
añadidos.
Enfermedades ano-rectales: la patología
localizada en el recto o en el ano provoca una defecación
dolorosa, siendo esta la causa del estreñimiento.
Estos procesos son las hemorroides y las fisuras y
fístulas anales, entre otros.
Otros procesos patológicos: en la patología
propia del intestino se encuentran varios cuadros
patológicos, siendo el más frecuente
y presente en gente joven, el síndrome del
intestino irritable (también denominado colon
irritable); en personas de mayor edad se presenta
la enfermedad diverticular del colon y, entre los
que no son específicos del intestino, se incluyen
las enfermedades neurológicas, las musculares
y las psíquicas (accidentes cerebrovasculares,
miopatías y depresiones), además de
la diabetes, el hipotiroidismo y la enfermedad de
Parkinson.
Medicamentos: son muchos los fármacos
que pueden provocar estreñimiento; entre ellos
y por la frecuencia en su utilización, cabe
destacar la codeína, los analgésicos,
el hierro oral, los sedantes y los antidepresivos.
Lea con detenimiento los prospectos para recabar esta
información.
Malos hábitos de defecación:
es habitual evitar la respuesta normal ante la urgencia
por defecar (vida en sociedad, negligencia, falta
de condiciones higiénicas), como también
lo es no disponer de una hora habitual para ello.
Ambas situaciones pueden ser desencadenantes o facilitadoras
en el desarrollo del estreñimiento.
Embarazo: los cambios hormonales y el aumento
del tamaño del útero, presentes durante
la gestación, son los principales responsables
del estreñimiento.
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