Está demostrado que tratándola, se reduce la mortalidad por ictus en un 59% y la mortalidad por cardiopatía isquémica en un 53,2%.
La HTA obliga a un cambio de los hábitos de vida; entre los más importantes están los siguientes:
- Peso adecuado, es decir IMC <25.
- Dieta sin sal, lo más estricta posible, pudiendo usar especias.
- Ejercicio; andar a paso ligero 60 minutos diarios.
- No fumar.
- Controlar las enfermedades asociadas (diabetes, dislipemia, etc.).
Como sabrá, hoy se dispone de diversos fármacos para el tratamiento de la presión arterial alta. Debe consultar con su médico cuál es el más indicado para usted según la edad y el tipo de enfermedades asociadas.
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