| La mama
es un órgano formado por estructuras glandulares
y tejido de sostén o estroma. En cualquiera
de éstos tejidos puede aparecer un crecimiento
ordenado y expansivo, lo que es en realidad una tumoración
benigna. Según su localización, tamaño
y velocidad de crecimiento podrán producir
secreción por el pezón, nódulos
palpables o dolor. En la mayoría de las ocasiones
son totalmente asintomáticos y son las pruebas
diagnósticas las que delatan su presencia.
En cualquier caso, el rasgo característico
será su benignidad y por lo tanto los tratamientos,
en caso de realizarlos, serán con objetivos
claramente conservadores y poco agresivos.
Lipomas
Son tumoraciones blandas, bien delimitadas,
benignas, constituidas por tejido graso y muchas veces
distribuidas en otras partes del organismo. No requieren
extirpación salvo deseo expreso de la paciente.
Papilomas
Son tumoraciones situadas en el interior
de los conductos galactóforos (secretores de
leche materna). Suelen descubrise al detectar la paciente
o el médico una secreción clara o sanguinolenta
que aparece por un solo orificio del pezón.
A veces esta secreción es mínima, aunque
lo habitual es que sea tan evidente que la paciente
se encuentra gotitas de sangre en su sujetador.
Ante la presencia de éste tipo
de secreción mamaria es preciso acudir al médico,
y que éste realice una citología del
derrame y/o solicite otra serie de pruebas diagnósticas,
como es la galactografía (consiste en una mamografía
realizada tras introducir un contraste a traves de
pezón, por el orificio secretante).
A pesar de tratarse de un tumor benigno
requiere, tras ser diagnosticado, un tratamiento quirúrgico.
El motivo de la intevención es el confirmar
la benignidad del proceso. Además se ha podido
demostrar que son lesiones potencialmente malignas,
es decir, con riesgo de cáncer.
Adenoma de pezón
Es una tumoración poco frecuente,
de características semejantes al papiloma,
y localizada en el pezón o debajo de éste,
en la zona inmediata retroareolar. Aparece como una
tumoración blanda en ésta zona, con
fácil sangrado por el pezón o incluso
a veces erosionándolo.
El adenoma de pezón es una
lesión benigna, aunque dadas sus características
clínicas, debe ser extirpado para evitar el
sangrado y para realizar un correcto diagnóstico
diferencial con el cáncer.
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