| 1. Aumento de la
producción de sebo
La actividad de la glándula
sebácea es un prerrequisito para la producción
del acné. Como grupo, los pacientes con
acné segregan más sebo (producto
de excreción de las glándulas
sebáceas) que los pacientes sin acné,
y la cantidad de sebo que se produce es correlativa
a la severidad del acné.
Los estudios han demostrado
que los niveles sanguíneos de la testosterona,
hormona responsable de los caracteres sexuales
masculinos, no están elevados en los
varones con acné, aunque los estudios
son más discutidos en las mujeres.La
causa de esta producción excesiva de
sebo puede estar relacionada con una mayor sensibilidad
de los folículos pilosebáceos,
formados por el folículo de pelo y la
glándula sebácea, a la acción
de los andrógenos,
como la testosterona.
De este modo, la acción de los andrógenos
sobre la glándula sebácea, sería
independiente de los niveles de estas hormonas
en la sangre.
Se desconoce si la composición
cualitativa del sebo puede tener algún
papel en el mecanismo de desarrollo del acné.
Se dice que los pacientes con acné tienen
niveles más altos de escualeno
y ésteres
de cera. Tienen también niveles más
bajos de ácidos grasos, así como
presencia de ciertos ácidos
grasos libres particulares.
2. Obstrucción del
conducto pilosebáceo
Es la responsable de la formación
de los comedones
abiertos y cerrados, y probablemente sea
el primer evento en la formación de la
lesión de acné. Los comedones
se producen como consecuencia del efecto directo
de los andrógenos o como efecto de la
irritación por los lípidos
sebáceos conforme se mueven a través
del conducto. El resultado es la producción
de un tapón de queratina
(tapón córneo) que impide el normal
drenaje del sebo hacia la superficie de la piel,
originando una retención del mismo dentro
del canal pilosebáceo, que es el conducto
por el que se excreta el sebo al exterior de
la piel.
3. Infección bacteriana
El acné no es un proceso
infeccioso, pero ciertos organismos que se aíslan
de la piel pueden tener un papel importante,
principalmente el Propionibacterium acnes
(el bacilo del acné). La adolescencia
y la seborrea
se asocian a un aumento significativo de P.
acnes, pero no hay relación entre
el número de bacterias y la severidad
del acné. Las causas por las que un comedón
se convierte en una lesión inflamada
pueden estar en relación con la infección
bacteriana y, en especial, con el ambiente en
el que se encuentra la bacteria respecto al
pH, tensión de oxígeno y la producción
de sustancias de carácter inflamatorio
por parte de las propias bacterias. |