| 1. Dieta: no
hay evidencia de que el chocolate o la grasa
de cerdo influyan en el acné. Sin embargo,
un control de las comidas y la consiguiente
pérdida de peso reduce la secreción
sebácea y puede hacer mejorar el acné.
2. Brotes premenstruales:
casi el 7% de las mujeres notan un brote
2 a 7 días antes de la menstruación.
No parece deberse a cambios en la excreción
sebácea durante el ciclo, sino a cambios
premenstruales en la hidratación del
canal pilosebáceo.
3. Sudoración: un
15 % de los pacientes notan que empeoran con
el sudor, tal vez
debido a la mayor hidratación del conducto
pilosebáceo.
4. Radiación ultravioleta:
se acepta que la luz natural mejora el acné,
pero no hay evidencia
científica de ello. La radiación
artificial (cabinas de ultravioleta) parece
ser menos eficaz.
5. Tensión emocional:
no parece inducir al acné, pero la
ansiedad conduce a
la manipulación de los granos y espinillas,
empeorando en consecuencia el
aspecto. El acné induce, a su vez, a
la ansiedad en los pacientes.
6. Trabajo: los cocineros
tienen mayor hidratación del canal pilosebáceo,
que puede inducir acné. Los que trabajan
con aceite, hidrocarburos
halogenados y otros químicos pueden
padecer
acné profesional. |