| ¿Qué
tipos de alopecia hay?
Existen numerosas causas
de caída del pelo, que derivan de orígenes
muy diversos. De este modo, determinar las características
clínicas de la alopecia es importante para
identificar la causa de la misma. Desde un punto de
vista muy general, podemos clasificar las alopecias
en:
| · Alopecias
no cicatrizales. Se producen sin destruir
el folículo
piloso, aunque
hay cambios en la función de los mismos.
Las más importantes son:
-
Alopecia androgénica (calvicie común).
*
Alopecia congénita.
*
Efluvio telógeno.
-
Alopecia en las enfermedades sistémicas,
metabólicas o nutricionales.
-
Alopecia por fármacos.
-
Alopecia difusa crónica.
-
Alopecia areata.
-
Alopecia traumática.
-
Alopecia por defectos estructurales del tallo
piloso.
· Alopecias cicatrizales.
Se deben al daño o la destrucción
de los folículos pilosos,
causados por una enfermedad de los mismos o
una enfermedad de la piel del cuero
cabelludo, independiente de los folículos.
Se producen por:
-
Defectos del desarrollo y trastornos hereditarios.
-
Agentes físico-químicos.
-
Infecciones.
-
Tumores.
-
Enfermedades cutáneas de origen desconocido
(lupus eritematoso, liquen
plano, etc.)
-
Otros síndromes clínicos que inducen
a la pérdida de pelo (decalvantes). |
El patrón clínico
de cada una de estas formas es peculiar y, por tanto,
es necesario establecer un diagnóstico certero
del tipo de alopecia y un tratamiento dirigido, siempre
que sea posible, de la misma. La causa más
frecuente de alopecia es la calvicie común
o alopecia androgénica.
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