| ¿Cómo
se diagnostica el hirsutismo?
El diagnóstico
del hirsutismo es clínico, para lo cual se
determinarán los factores genéticos,
familiares y étnicos, así como la existencia
de alteraciones hormonales como cambios menstruales
o infertilidad. Debe considerarse la zona de crecimiento
anormal y su densidad, además de las manifestaciones
asociadas como seborrea, acné o alopecia. Igualmente,
deben realizarse las siguientes exploraciones complementarias:
| 1. Diagnóstico hormonal.
Debe realizarse tras excluirse las causas farmacológicas
o genéticas. El andrógeno predominante
de origen ovárico es la androstendiona
durante los años reproductivos y la testosterona
tras la menopausia. Los principales andrógenos
de origen suprarrenal son la androstendiona
y la dehidroepiandrosterona (DHEA). En las mujeres
normales, la mayor parte de la testosterona
producida (50-70 %) se deriva de la conversión
de androstendiona en la piel u otros tejidos.
El resto es producido directamente por los ovarios
(5-20 %) o glándulas suprarrenales (0-30
%).
2. Examen ginecológico.
Se realizará palpación y
ecografía de los ovarios, para descartar
tumores o poliquistosis.
3. Examen suprarrenal.
En caso de sospecha de origen adrenal del
cuadro, se realizarán ecografía,
TAC
o resonancia
magnética, angiografías
e incluso laparoscopia.
4. Examen de la hipófisis.
Se realiza mediante detección de
niveles de hormonas y estudios de imagen (radiografía
de cráneo, TAC o resonancia magnética). |
|