| ¿Por
qué se produce?
El herpes zoster o herpes
es causado, como hemos visto, por el mismo virus que
provoca la varicela. Después de un episodio
de varicela el virus se vuelve inactivo en el cuerpo.
El herpes zoster ocurre como resultado de la reaparición
del virus después de muchos años.
La causa de la reactivación
generalmente se desconoce, pero parece estar asociada
con el envejecimiento, situaciones de estrés
alto o aquellas en las que se altera el sistema inmune
y, a menudo, sólo ocurre como un ataque y no
se repite.
Si un adulto o un niño,
que no han tenido varicela en la infancia, ni han
sido vacunados contra esta enfermedad, se exponen
al virus del herpes zoster, pueden desarrollar un
caso severo de varicela en lugar del herpes.
Después de una
infección inicial con varicela, el virus reside
en estado letárgico en los tractos nerviosos
que emergen de la médula espinal. Cuando se
reactiva, se disemina a lo largo del tracto nervioso,
causando primero dolor o sensación de quemadura.
La erupción típica aparece dos o tres
días después de que el virus llegue
a la piel.
Las situaciones que más
comúnmente pueden producir o desencadenar una
infección por herpes zoster son las siguientes:
- Carcinoma mamario, pulmonar, cutáneo y
otros.
- Afecciones del sistema nervioso, traumatismo en
la columna vertebral, meningitis, compresiones radiales.
- Operaciones sobre el ganglio de Gasser y punciones
lumbares.
- Vacunaciones.
- Tratamiento con esteroides y citotóxicos.
- Infecciones agudas: gripe, neumonía, meningococias.
- Infecciones crónicas: sífilis,
tuberculosis, etc.
- Intoxicaciones por arsénico, bismuto,
mercurio, óxido de carbono, alcoholismo y
otros.
- Parasitosis: paludismo.
- Proceso metabólico: diabetes, gota, litiasis
renal y hepática.
- Envejecimiento.
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