| ¿Cuáles
son sus complicaciones?
El herpes puede complicarse
con una condición conocida como neuralgia
postherpética, que es una persistencia
del dolor en el área donde ocurrió el
herpes, después del episodio inicial, que puede
durar desde meses, hasta años después
del episodio inicial. Este dolor puede ser lo suficientemente
severo como para incapacitar a la persona. Los ancianos
presentan un mayor riesgo de esta complicación.
Lo más común
es que un brote de herpes sea localizado e involucre
solamente un dermatoma.
El herpes generalizado o recurrente puede indicar
un trastorno subyacente en el sistema inmune, como
leucemia, enfermedad de Hodgkin, otros cánceres,
dermatitis atópica o infección por VIH
o SIDA. Las personas cuyo sistema inmune se ha debilitado
debido a un trasplante de órganos o un tratamiento
para el cáncer también están
en riesgo.
Otras posibles complicaciones
son:
- Infecciones bacterianas secundarias de la piel.
- Recurrencia (poco común).
- Infección generalizada, lesiones de los
órganos (viscerales), encefalitis o sepsis
(en inmunodeprimidos).
- Ceguera (si se presentan lesiones en los ojos).
- Sordera.
- Pérdida del gusto.
- Parálisis facial..
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