| ¿Es grave?
La gravedad de los síntomas depende de la superficie de la zona de piel afectada, del prurito que produzca la erupción y del desarrollo de infección secundaria. La dermatitis atópica leve suele afectar una zona pequeña, no produce mucho picor y evoluciona bien si se mantiene la piel adecuadamente hidratada. Las formas graves suelen afectar una zona amplia de piel, siendo muy pruriginosas y no desaparecen con la hidratación.
En la mayoría de los niños (60% al 70%), la dermatitis atópica se cura o mejora notablemente después de la pubertad, aunque algunos adolescentes sufren recidivas.

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