| Cómo se previene
Si un niño tiene riesgo de sufrir dermatitis atópica porque alguno de los padres u otros miembros de la familia padezcan esta enfermedad, se pueden seguir pautas preventivas para impedir que se produzcan las erupciones o reducir su intensidad.
Si fuera posible, se amamantará al niño durante 6 meses como mínimo, para potenciar su sistema inmunitario.
Se debe evitar la exposición del niño a elementos que suelen producir alergias, como el polen, el pelo y las descamaciones cutáneas de animales y las comidas alergénicas.
Se debe controlar lo máximo posible la presencia de polvo doméstico.
Es fundamental que la piel esté bien hidratada. Cuando la piel del paciente con dermatitis atópica está bien hidratada es menos sensible a los irritantes y responde mejor al tratamiento farmacológico.
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