| Tratamiento
Si el niño es menor
de un año y se quema, hay que consultar al
pediatra de inmediato. A otras edades, si presentara
fiebre, náuseas o vómitos o si la quemadura
es de segundo grado (presencia de ampollas), se deberá
llevar al niño a consulta urgente con el pediatra
o al Servicio de Urgencias del hospital más
cercano.
En el caso de las quemaduras
de primer grado, la aplicación de paños
húmedos alivia la sensación de escozor.
Hay que dar al niño agua y zumos para reponer
las posibles pérdidas de líquidos. Se
le puede administrar paracetamol si tuviera dolor.
Los remedios caseros tales
como la aplicación de aceites, mantequilla,
pasta de dientes o vaselina no están recomendados,
ya que empeoran la evolución de la quemadura.
No se debe lavar la zona
de la quemadura con jabones agresivos, como los que
contienen alcoholes, yodo, fenoles, amonio, derivados
mercuriales, benzocaína etc. No se deben aplicar
cremas con antibióticos si no es por decisión
médica, ya que pueden provocar sensibilizaciones.
Después de reducir
la temperatura de la piel con los paños fríos,
se pueden aplicar cremas con corticoides de potencia
débil como hidrocortisona al 1%, siempre que
la extensión de la quemadura no sea excesiva.
Si la zona es pequeña, se puede cubrir la quemadura
con un apósito estéril.
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