| Prevención
Si tenemos en cuenta que,
en términos generales, una persona recibe más
del 50% del total de radiación solar a que
se expondrá durante toda su vida antes de los
18 años de edad y que, debido al carácter
acumulativo e irreversible de las lesiones, esta exposición
es también la de peores consecuencias, es razonable
considerar a los niños como población
de riesgo.
De ello se concluye, también,
que la protección solar durante la infancia
resulta especialmente beneficiosa, pues será
el sistema más eficaz para la prevención
de las quemaduras solares que, posteriormente, causen
envejecimiento cutáneo prematuro o incluso
cáncer de piel.
Por ello, es importante
desarrollar toda una cultura preventiva respecto al
modo correcto de tomar el sol y acostumbrar a los
niños a seguir las medidas preventivas adecuadas,
haciendo especial hincapié en que los adolescentes
sigan también estas medidas.
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