La prótesis total de cadera consiste en reemplazar las dos partes que conforman la articulación de la cadera; por un lado, el acetábulo o cotilo, que corresponde a la parte de la pelvis de la cadera, y por otro, la cabeza del fémur. Existen múltiples tipos de prótesis de cadera. La selección de qué tipo de prótesis debe colocarse tiene que ser una decisión específica para cada persona en particular.
En los menores de 70 años se recomienda la utilización de prótesis no cementadas de titanio. Las ventajas de este tipo de prótesis consisten en que permiten que el hueso del paciente crezca y se adhiera a la prótesis con una fijación duradera. Además, la nueva tecnología permite que, en caso de desgaste de la prótesis, se puedan cambiar los elementos deteriorados y no tener que sacar la prótesis completa. En los pacientes mayores de 70 años se recomienda la utilización de prótesis que se fijan al hueso con una especie de cemento, debido a que la calidad del hueso, en los pacientes mayores, es peor y, por lo tanto, no tiene la capacidad de adherirse a la prótesis. |