| Aunque
pudiera parecernos que nuestro hogar es un lugar seguro,
el creciente número de accidentes domésticos
demuestra que no siempre es así, especialmente
si se trata de casas de países industrializados,
en las que abundan aparatos eléctricos, sustancias
tóxicas y superficies deslizantes.
¿A quienes afecta con mayor
frecuencia?
Los más afectados por estos
percances son siempre los más indefensos: niños
pequeños y ancianos. Estos últimos se
ven implicados en un 13% de los accidentes que se
producen en los hogares españoles, siendo las
caídas la causa mayoritaria de los siniestros.
Los más pequeños presentan un índice
de accidentes aún mayor, que alcanza el 42%
de los percances totales registrados en casa. Pero
dado que pasan más tiempo en el hogar, las
mujeres de entre 25 y 65 años son las que más
accidentes caseros sufren: protagonizan el 44% de
los percances totales que ocurren en el hogar.
¿Qué tipo de
accidentes son los más frecuentes?
En la mujer, la mayoría
de los accidentes caseros acontecen en la cocina,
correspondiendo a quemaduras por aceites, líquidos
y materiales calientes (plancha), y a productos tóxicos
(limpieza).
El hogar es también
uno de los lugares en donde se produce un mayor número
de accidentes infantiles. La principal causa de siniestralidad
infantil dentro del hogar son las intoxicaciones,
y prácticamente todas se producen de forma
accidental. Según el Instituto Nacional de
Toxicología (INT), los principales productos
implicados en intoxicaciones de menores son los medicamentos,
seguidos de cerca por los productos de limpieza, y
un poco más lejos por los cosméticos
y otros productos del hogar. Según las estadísticas,
son los niños de hasta 3 años los que
más intoxicaciones sufren. También son
motivo de importantes accidentes infantiles el transporte,
las caídas y las piscinas, ocasionados por
azar, descuido, distracción o imprudencia.
¿Cómo pueden
prevenirse?
A continuación enumeramos
unas medidas sencillas para aumentar la seguridad
de nuestros "pequeños" :
| · |
Evitar que permanezcan
mucho tiempo solos en cualquier habitación
sin la vigilancia periódica de un adulto.
|
| · |
No hacer la
comida con el niño en brazos ni dejarlo
en el suelo, cerca de la cocina. |
| · |
Proteger los
enchufes de la red eléctrica para evitar
que introduzcan los dedos u objetos pequeños
en estos. |
| · |
Evitar que jueguen
con juguetes que contienen piezas de pequeño
tamaño para impedir que las introduzcan
en la boca y posteriores atragantamientos. |
| · |
Colocar los
productos de limpieza o potencialmente tóxicos
en una estantería o mueble en alto, para
evitar su ingestión accidental por el niño.
|
| · |
Guardar bajo
llave los medicamentos o fármacos de adultos,
evitando así la visibilidad de sus llamativos
envoltorios. |
| · |
No permitir
bajo ningún concepto que un niño
pequeño permanezca en la bañera
del aseo jugando con el agua, sin la adecuada
vigilancia de un adulto... |
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