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- Si el niño tiene mucosidad nasal, límpiele las fosas nasales con suero fisiológico o con dispositivos de agua de mar.
- Ofrezca al niño abundantes líquidos y evite el ambiente seco en la casa (ventile las habitaciones, ponga depósitos de agua en los radiadores, etc.) Los humidificadores no son imprescindibles y su uso continuado puede favorecer el desarrollo de alergias.
- Controle la temperatura del niño y trate la fiebre si está molesto.
- Asegúrese de que el niño no presenta dificultad para respirar ni “pitos” en el pecho.
- El humo de tabaco es uno de los mayores irritantes del aparato respiratorio conocidos. Evite fumar en casa y, desde luego, no fume en la habitación donde esté el niño.
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