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- Procure que el paciente permanezca encamado el menor tiempo posible. Se debe animar al enfermo y ayudarle para que camine y haga ejercicios de movilización, incluso en la cama, al menos dos veces al día.
- En las personas encamadas, los cambios de postura deben realizarse cada dos horas, vigilando las zonas donde suelen aparecer las úlceras o heridas
- Mantenga la piel limpia y seca. Tenga especial cuidado con las personas incontinentes (que tienen pérdida involuntaria de orina y/o heces) en las zonas cubiertas por pañales.
- Aplique cremas hidratantes en la piel mediante un ligero masaje para mejorar la circulación sanguínea, pero no lo haga nunca si hay heridas.
- Procure que la ropa de la cama esté limpia, seca y sin arrugas.
- Ante la mínima duda o sospecha de aparición de lesiones o zonas rojas persistentes, póngase en contacto con su enfermera.
Estos consejos se deben seguir realizando aunque ya hayan aparecido las heridas.
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