| La historia
del tabaco se constituye como una historia llena de
diversos planteamientos y de polémica. Son
controvertidos el nombre y sus primeros pasos. Podía
utilizarse como planta medicinal o sería una
planta deleznable.
Es muy interesante la transformación
que sufre desde el consumo en el Nuevo Continente,
hasta la producción industrial y manufacturada.
Y por supuesto llena de polémica en el tiempo
actual, en cuanto a su utilización como droga,
a su implicación como problema grave de salud
pública que ocasiona el consumo de tabaco y,
sin embargo, fuente importante de ingresos para la
industria tabaquera, para los Estados, mediante los
impuestos que se generan, y por último la controversia
que suscita el que todavía existan subvenciones
para el cultivo del tabaco.

En definitiva, un asunto muy apasionante
pero con unos datos muy preocupantes en cuanto a morbimortalidad,
que sin lugar a dudas confirman que nos encontramos
con una epidemia arraigada en nuestro mundo, ya del
siglo XXI, donde nosotros como profesionales sanitarios,
debemos realizar con gran empeño en nuestras
funciones, modélica, educadora, social y terapéutica.
Y convencer a nuestra población,
científicamente, pero de una forma entendible,
que fumar ya no es un signo de modernidad, que no
es un placer sensual, y explicar ante todo las ventajas
que supone el dejar de fumar, y que mediante la promoción
de la salud y de la prevención, nuestros niños,
adolescentes y jóvenes no se inicien en el
consumo del tabaco.
Origen del tabaco
El tabaco es una planta originaria
de América, etimológicamente de origen
incierto. Se puede aceptar que viene de la palabra
tubaco, que significa pipa indígena. El tabaco
o Nicotiana tabacum, es una de las 40 especies que
tiene el género nicotiana. Ésta a su
vez tiene cuatro variedades: Brasilensis, Havanensis,
Virgínica y Purpúrea. De cada una de
estas variedades, así como del modo del cultivo,
forma de curado y de fermentación y del proceso
industrial de fabricación, dependen los diferentes
tipos de tabaco que se comercializan.
El tabaco es una planta solanácea
que crece en ambientes húmedos a temperaturas
que oscilan entre los 18º C y 22º C. La
nicotina se puede encontrar en toda la planta del
tabaco, pero su mayor concentración se dispone
en las hojas superiores.

La llegada del tabaco al Viejo Mundo
se debe a dos hombres de mediados del siglo XVI, uno
español, D. Francisco Hernández Boncalo
de Toledo, quien trajo las primeras semillas de tabaco
que llegaron a Europa, y el otro, un inglés,
Sir Walter Raleigh, que importó grandes cantidades
de tabaco desde tierras de Norteamérica hasta
Europa.
Hernández Boncalo sembró
por primera vez tabaco en unas tierras situadas en
los alrededores de Toledo, denominadas cigarrales,
porque solían ser invadidas por plagas de cigarras.
Por este motivo algunos historiadores piensan que
el nombre de cigarro tal vez provenga de que fue en
los cigarrales de Toledo donde por primera vez el
tabaco vio la luz en el Viejo Mundo.
Evolución histórica
La evolución histórica
del tabaquismo se puede resumir en cuatro períodos:
A) Primer período
Se desarrolla desde mediados del siglo
XVI y dura hasta el siglo XVIII. Por un lado, el tabaco
se consideraba como una planta medicinal, de cualidades
curativas, como remedio frente al asma o en el tratamiento
de las cefaleas.
Pero por otro lado, el tabaco se consideró
como una planta deleznable, e incluso su uso fue rechazado
por Papas y políticos de la época. En
este sentido el Papa Urbano VIII dictó excomunión
para los que consumían tabaco en las Iglesias.
El floreciente comercio del tabaco
fue utilizado por los gobiernos como una importante
fuente de ingresos. España e Inglaterra en
1611 introdujeron los impuestos por tabaco. Pocos
años después se implantaba en España
el monopolio estatal.
El 28 de diciembre de 1636 se aprobaba
una Real Cédula por la que se arrendaba el
Estanco del Tabaco a don Antonio Soria, el antecedente
más precoz de la instauración del monopolio.
Las rentas de dicho monopolio se destinaban a obras
públicas, se financiaron obras para la construcción
de la Biblioteca Nacional, y para la publicación
del primer Diccionario de la Lengua de la Real Academia
Española, en 1723.
A principios del siglo XVII se estimaba
que existían alrededor de 7.000 estancos y
otros locales en los que se podía conseguir
tabaco en la zona de Londres. El fumar tabaco se había
convertido en un hábito en la sociedad inglesa.
En la ciudad de Worcester los niños iban al
colegio con una pipa en su alforja. " Incluso
los niños estaban obligados a fumar cada mañana".
B) Segundo período
Transcurre en el siglo XVIII y la
primera mitad del siglo XIX. Durante este período
el tabaco se consume con fines placenteros y sociales.
Aparecen dos formas de consumo del tabaco: el rapé
y el cigarro puro. El rapé se hacía
mediante tabaco muy triturado mezclado con esencia
de clavo o polvo de almendras y que se esnifaba a
través de las fosas nasales.
Los rapés se clasificaban según
su grano o veta: fino(grano fino), semigrueso(grano
medio) y grueso(grano burdo).Los distintos nombres
bajo los que la gran diversidad de marcas de rapé
salían al mercado ( Viejo París, Cuba,
y Dieppe Bergamotte Perfumado) serían un avance
de lo que daría lugar a las marcas de puros
y de cigarrillos. En realidad, los envoltorios en
los que se empaquetaban los rapés sería
el preludio de los anuncios de tabaco.
A mediados del siglo XVIII se describe
el tabaco como un narcótico semejante al opio,
y se advertía que el uso del rapé podía
hacer perder el sentido del olfato, provocar adicción,
tumores nasales y cáncer. Sin embargo a pesar
de estas advertencias se utilizaba una forma de rapé
denominado “sabillia española”,
para el tratamiento del dolor de muelas.
Es aproximadamente en el año
1830 cuando aparecen lo que sería el preludio
de los primeros trabajos que trataban las consecuencias
negativas del tabaco para la salud humana. Eran trabajos
a medio camino entre el afán moralizador de
aquella época y la evidencia científica.
C) Tercer período
Es la máquina de hacer cigarrillos,
inventada por el ingeniero James Bonsack en 1881,
lo que supondría sin lugar a dudas más
adelante la producción industrial de los cigarrillos,
y su distribución en todo el mundo, principalmente
a los países con un mayor nivel económico
y más desarrollados.
En el siglo XIX aparece el tabaco
rubio, que es una clase de tabaco más suave,
porque el cultivo y el secado son distintos. Todavía
en este período el consumo de cigarrillos se
considera como una costumbre o como un hábito.
D) Cuarto período
Comienza verdaderamente la publicidad
del tabaco, y se dispara la producción, la
venta y el consumo de tabaco. Influye de una manera
decisiva en el consumo los modelos de actores cinematográficos
a imitar, y las dos guerras mundiales. En este sentido
a los soldados en las trincheras se les ofrecía
chocolate y tabaco para que se relajaran. Aparece
en la cajetilla de tabaco el emblema de la Cruz Roja
Internacional. En España durante la guerra
civil española también aumenta el consumo
de tabaco.

Hacia la mitad del siglo XX es cuando
proliferan los trabajos científicos y se demuestra
que el consumo del tabaco no es un hábito sino
una adicción, y que la droga responsable de
esta adicción es la nicotina. En el año
1954 se publica un trabajo de Doll y Hill, en el que
se explica que está aumentando el cáncer
de pulmón por el consumo del tabaco.
En el año 1964 aparece el informe
del Cirujano General de Estados Unidos, donde se explica
las consecuencias sobre la salud por consumo de tabaco.
Por lo tanto, en el momento actual constituye un grave
problema de salud pública, y sin embargo es
la primera causa prevenible de morbilidad y de mortalidad
en los países desarrollados.
Digno de mención, es un nuevo
fenómeno que se empieza a estudiar en el último
cuarto del siglo XX: el Tabaquismo Pasivo. En el año
1970 el Comité de Expertos de la OMS redacta
un informe sobre las consecuencias del humo del tabaco
en no fumadores, y en el año 1972 aparece otro
informe del Cirujano General de los Estados Unidos.
Cuando se consume un cigarrillo se
producen dos tipos de corrientes: la corriente principal,
constituida por el humo que alcanza los pulmones del
fumador, después de una calada, y la corriente
secundaria, constituida por el humo que se desprende
del cono de ignición del cigarrillo, y el que
se escapa a través de los poros del papel y
del filtro.
En este sentido se define el tabaquismo
pasivo como la exposición de los no fumadores
al aire contaminado por el humo del tabaco(ACHT).
Se ha comprobado la relación entre exposición
al ACTH y enfermedades en el no fumador, cáncer,
patología respiratoria, patología cardiovascular,
etc.
Cultura del tabaco
Dentro de la cultura del tabaco, sin
duda se puede considerar el consumo de tabaco como
un acto social y de relación con otras personas.
Es en muchas ocasiones el compartir con los demás,
como se comparten otras drogas.
Ya desde la antigüedad, los marineros
que acompañaban a Colón observaron una
curiosa costumbre de los indígenas de la isla
de Cuba, que consistía en hacer una especie
de canuto con unas hierbas desconocidas, que se encendía
por un extremo, y que se fumaba por el otro.

Los nativos pasaban gran parte de su
tiempo tumbados en sus hamacas, compartiendo y aspirando
ese misterioso humo que al parecer les aliviaba de
los sufrimientos e incluso les curaba de algunas enfermedades.
En nuestra época actual, el
consumo de tabaco está relacionado en multitud
de ocasiones con actos sociales y de relación
con los demás. Se podrían poner muchos
ejemplos, pero se pueden destacar todos los que tienen
que ver con actividades de ocio, como fumar en compañía,
en las salas de fiestas, discotecas, bares, etc.
Además está demostrado
que hay una asociación entre el consumo de
tabaco y el consumo de alcohol. En otras situaciones,
como ocurre en las bodas, incluso es de todos conocida
la costumbre de repartir el famoso puro y los cigarros
en los postres, para compartir la alegría de
los novios.
|