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      6-Tabaco y conducción de vehículos
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    1-Introducción     6-Tabaco y conducción de vehículos
    2-Implicaciones sociosanitarias y económicas     7-Cómo dejar de fumar
    3-El problema de la adicción     8-Centros de atención al fumador
    4-Historia y cultura del tabaco     9-Esfuerzos institucionales
    5-Mujer y tabaco     10-Evolución legislativa
   

El consumo de tabaco constituye un elemento de distracción para la conducción de vehículos. Se habla mucho e incluso está legislado que está prohibido conducir vehículos si se está utilizando el teléfono móvil con las manos. Sin duda es un gran acierto esta decisión, pero hay otras conductas que son arriesgadas realizarlas mientras se conduce, e incluso pudieran ser más peligrosas que la descrita anteriormente, como por ejemplo fumar mientras se conduce.

En este sentido solo tenemos que repasar todos los movimientos que hace un conductor cuando quiere fumar:

1. Coger el paquete de cigarrillos, o buscar el cigarrillo
2. Sacar el cigarrillo del paquete.
3. Llevar el cigarrillo hasta su boca.
4. Coger el encendedor del vehículo o su mechero.
5. Encender el cigarrillo.
6. Dejar el encendedor
7. Mantener el cigarrillo entre sus dedos, o dejarlo y cogerlo del cenicero hasta que se consuma.
8. Dejar la ceniza en el cenicero.

Es decir, demasiados movimientos, aunque generalmente se hagan de manera inconsciente, pero en definitiva es tiempo durante el cual el conductor fumador tiene sus manos ocupadas, y es una conducta que se va a repetir mientras dure el trayecto.

Además de lo anterior nos encontramos con algunas particularidades, como el riesgo de provocar quemaduras en el propio conductor o en los acompañantes, y el riesgo de producir incendios al arrojar la colilla encendida, pues es más cómodo y más rápido tirar la colilla por la ventana del vehículo, que apagar el cigarrillo en el cenicero.

Es preciso tener en cuenta otras cuestiones, me refiero a las molestias que produce el humo del tabaco en el propio fumador y en los acompañantes, teniendo en cuenta que el habitáculo del vehículo es pequeño, y que generalmente no se ventila bien, sobre todo en los meses fríos, el humo produce irritación en los ojos, picor en las fosas nasales y en la garganta, dolor de cabeza, sensación de cansancio, e incluso en algunos momentos en que exista gran concentración de humo, disminuirá la visión.

Otro elemento muy importante a considerar en el conductor fumador es la disminución de la oxigenación. En este sentido el monóxido de carbono presente en el humo del tabaco desplazará al oxígeno de la hemoglobina, y se producirá una mala oxigenación en los órganos y tejidos corporales.

En definitiva, demasiadas circunstancias desfavorables, para que se permita conducir y fumar de forma simultánea. Será muy importante realizar campañas de prevención de accidentes de tráfico, teniendo en cuenta el consumo de tabaco mientras se conduce.

 

 

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