BÚSQUEDAS
 MENÚ PRINCIPAL
  Salud
  Asesorías sociales
  Estilos de vida
  Glosario de la salud
  Agenda
  Preguntas frecuentes
  Noticias
  
 
 OTROS
  Presentación
  Hacer página de inicio
  Mapa de la web
  Contacto
  Inicio
 



 
 
 INFORMACIÓN  |  DIRECCIONES DE INTERÉS  |  FORO
  
      3-Tipos de droga
         1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8
Anterior Siguiente
   
    1-Introducción     4-Salir de las drogas
    2-Drogas     5-Prevención
    3-Tipos de drogas     6-Plan de Acción 2005-2008
   

Psicofármacos

Son aquellos medicamentos que actúan sobre el sistema nervioso central. Tranquilizantes e hipnóticos o somníferos son los que se recetan habitualmente. Ambos se recetan en casos de ansiedad, cuando la persona necesita relajarse.

  • El tranquilizante reduce la actividad mental, produciendo un efecto relajante. Provoca somnolencia, movimientos torpes, disminuye la capacidad de concentración y los reflejos, y puede crear un estado depresivo. Su efecto de tolerancia es grande, y en poco tiempo, hay que incrementar las dosis para que produzca el efecto deseado, creando dependencia.
  • El somnífero se suele recetar también en casos de ansiedad, pero lo que se busca con él es facilitar el sueño, aunque éste no sea igual que el natural. Puede seguir teniendo efecto al día siguiente, provocando unos efectos parecidos a los del tranquilizante, somnolencia, falta de reflejos, etc.
  • Estos fármacos son peligrosos en el caso de tener que realizar tareas que requieran concentración, como conducir. Es fácil que provoquen accidentes.
  • Los barbitúricos son psicofármacos potentes que actualmente cada vez se prescriben menos por la gran capacidad de adicción que tienen. Normalmente se recetaban en casos de insomnio.

Los psicofármacos no tienen un efecto curativo, y mucho menos la capacidad de eliminar la causa de la ansiedad por la que son recetados. Antes de empezar a consumirlos, y sobre todo considerando su capacidad de adicción, hay que plantearse otras alternativas. Analizar el problema o la causa de la ansiedad para intentar ponerle remedio puede ser mucho más efectivo que consumir fármacos.

En la mujer, la causa de su ansiedad puede estar en el grado de insatisfacción personal que se tenga por las tareas que realiza, por las relaciones que mantiene, por no poder cubrir algunas necesidades, por carecer de tiempo propio, por no sentirse valorada por sus hijos o pareja, por encontrarse sola, etc. Todos estos problemas se pueden solucionar con ayuda. En los centros de mujeres, por ejemplo, se pueden compartir esos problemas. Hablar de ellos produce un alivio mucho mayor que un fármaco, desaparece la soledad y la mujer se siente comprendida porque además conoce la experiencia de otras mujeres que se encuentran en su misma situación. Dentro de los Servicios Sociales puede encontrar información si se plantea realizar otro tipo de actividades que la puedan satisfacer más, como volver a estudiar, hacer deporte o cultivar alguna afición, además de conocer gente nueva con la que relacionarse. Plantearse unos horarios en las labores domésticas le permitirá sacar tiempo para sí misma y buscar otras salidas a sus problemas.

Benzodiacepinas

Es uno de los fármacos más frecuentes en el tratamiento de los estados de ansiedad. Su acción ansiolítica mejora el rendimiento y provoca relajación muscular y somnolencia. También puede causar desinhibición. Una dosis elevada produce descoordinación muscular, náuseas, desorientación, etc. La mezcla con alcohol puede producir un efecto similar al de una sobredosis, pudiendo provocar un estado de coma o incluso la muerte.

Se desarrolla una gran tolerancia hacia esta droga, y un uso prolongado puede llegar a crear una dependencia. Su retirada brusca puede suponer un peligro, pero sí se puede abandonar su consumo de forma progresiva. El síndrome de abstinencia viene marcado por un aumento de la ansiedad, insomnio, irritabilidad, náuseas, dolores de cabeza, tensión muscular, temblores e, incluso, en casos graves, convulsiones y estados epilépticos.

 

 
 

© Prodrug Multimedia 2012. Todos los derechos reservados