| El fracaso
escolar es un signo de disfuncionamiento en el que
entran en juego factores sociales, familiares, individuales,
pedagógicos y médicos. Tiene, por tanto,
su origen en múltiples causas, de muy diversa
índole, por lo que determinar su procedencia
es capital para saber hacia dónde encaminar
las soluciones. Se debe establecer la causa o causas
específicas de las dificultades escolares de
los alumnos que tienen fracaso escolar para saber
cómo manejar la situación, optando por
la solución más adecuada. Para ayudar
al estudiante con fracaso escolar, lo primero que
se debe tener presente es que no es el niño
el que fracasa, sino algún elemento del sistema
educativo, y el estudiante con dificultades no recibe
la ayuda apropiada para solucionarlo.
Es muy frecuente, que los padres exijan
a su hijo con fracaso escolar, que estudie más
porque, como no es tonto, no están justificadas
sus malas calificaciones, haciéndole responsable
de su fracaso. En un caso como este, el más
habitual, sólo se tiene en cuenta la voluntad
del niño, sin plantearse que el origen de su
fracaso escolar se encuentre en que está sufriendo
irregularidades neurológicas o problemas de
raíz emocional y sin embargo, termina siendo
sancionado y hasta golpeado por una ejecución
sobre la que ejerce poco o ningún control.
Causas del fracaso escolar
Las causas más frecuentes del
fracaso escolar tienen como punto de partida:
1. La capacidad intelectual.
2. La motivación.
3. Las técnicas y hábitos de estudio.
4. Las circunstancias que rodean al niño.
5. Una enseñanza deficiente.
6. Las condiciones clínicas del niño.
- Capacidad intelectual. La
capacidad intelectual del niño puede determinar
ciertas dificultades académicas, en especial
en dos áreas, el área verbal y el área
de ejecución manual. La primera incluye, entre
otros factores, la comprensión y el uso del
lenguaje; la segunda abarca la coordinación
visomotora, la organización perceptual, la
habilidad para planear una acción y otros factores.
- Motivación. Para que
el aprendizaje sea efectivo, el estudiante debe contar
con la motivación adecuada. No basta con tener
un coeficiente intelectual alto si el niño
no muestra ningún interés por aprender.
Algunos estímulos que motivan a seguir esforzándose
son el reconocimiento de las personas significativas
que rodean al niño, la aceptación social
o el logro de metas a corto plazo.
- Técnicas y hábitos
de estudio. Para tener éxito escolar hay
que dominar las técnicas de estudio, es decir,
aprender a aprender. Es, además, imprescindible,
convertir el estudio en un hábito, porque estudiar
es una tarea cotidiana, que requiere una práctica
constante. El estudiante debe saber cómo organizarse,
día a día, para ir cumpliendo metódicamente
con todos sus compromisos escolares.

- Circunstancias que rodean al
niño. Pueden ser de índole personal,
familiar o de cualquier otro tipo. El resultado escolar
de un niño puede verse afectado negativamente
por cualquier situación que se dé en
su entorno y que le provoque preocupación o
angustia, una circunstancia que suele ser temporal.
- Enseñanza deficiente.
Es el caso menos frecuente, pues si se produce una
enseñanza deficiente, ésta afectara
a todos los alumnos y no sólo al que tiene
fracaso escolar. Si unos aprenden bien y otros no,
habrá que buscar otro tipo de explicaciones.
- Condiciones clínicas.
Existen una serie de condiciones clínicas,
que aparecen en la infancia, con la capacidad de perjudicar
seriamente el proceso de aprendizaje del niño.
Entre las más frecuentes se encuentran los
trastornos del aprendizaje, el déficit de atención
y la depresión.
Soluciones
Independientemente de la razón
que provoca el fracaso escolar, existen tratamientos
y medios para atajar los posibles problemas que se
le presentan al niño en su aprendizaje. Los
primeros en tomar la iniciativa deben ser los padres,
determinando la causa del problema escolar de su hijo
y proporcionándole la ayuda necesaria. Dependiendo
de los casos, se requerirá terapias educativas
o educación especial, terapias psicológicas
o tratamiento médico.
|