| Esta
es una tarea que requiere de medidas
colectivas más que
individuales. Por ejemplo, para modificar las normas
y valores que fomentan las actitudes sexistas. Es
importante fomentar desde la infancia una educación
basada en la igualdad entre niños y niñas,
en derechos y oportunidades. Lo más importante
será aprender qué valores tradicionalmente
aceptados como masculinos o femeninos pueden ser asumidos
por cualquier persona independientemente del sexo.
Los niños y niñas
pueden conocer y desarrollar distintos roles y situaciones
importantes para su desarrollo personal, aprender
a sentir y expresar sus sentimientos. Los adultos
pueden comenzar a cuestionar la educación recibida
como un primer paso hacia un cambio en la mentalidad
social. Pueden plantearse una nueva forma de vivir
la sexualidad, erradicando la violencia, e incorporando
otros elementos como la afectividad o la comunicación.
Hablar de la sexualidad como algo natural, que forma
parte de las personas, puede evitar los miedos, los
falsos tópicos, fomentando el respeto entre
las personas.
Algunos frentes en los que
aún queda mucho por hacer son, por ejemplo:
| · La
prevención de los abusos sexuales. En
el caso de los menores, alertándoles
del peligro que corren, de que en caso de sufrir
una agresión no se deben
callar y mucho menos sentirse culpables.
· En las
relaciones de pareja, fomentar la igualdad.
Aprender, por ejemplo, a repartir
las tareas domésticas puede servir para
avanzar en esta nueva concepción
de un mundo igualitario entre sexos.
· Los medios
de comunicación, como siempre, tienen
una importante tarea para apoyar
esos cambios en la socialización. Deberían
evitarse las imágenes violentas,
ofreciendo por el contrario modelos positivos.
En el campo de la publicidad hay
que dejar de lado muchos estereotipos relacionados
con la mujer, como juventud, belleza, etc. La
pornografía, la comercialización
del cuerpo y la sexualidad ha tenido un efecto
muy negativo en la imagen de la
mujer, considerada durante mucho tiempo como
mercancía disponible en el mercado, como
un objeto de usar y tirar.
· Hay que
sensibilizar a los profesionales que atienden
a las mujeres víctimas de
malos tratos, violaciones o agresiones de todo
tipo (en hospital, comisarías,
juzgados, etc.). |
Actualmente existen los llamados
talleres de "autodefensa", donde las mujeres
aprenden a responder a las posibles agresiones según
las características del atacante y la propia
capacidad física y psíquica. El método
es siempre autodefensivo y no agresivo. El objetivo
es que no tengan miedo al salir a la calle y se sientan
confiadas de la respuesta que serán capaces
de dar ante una situación de agresión.
También es importante
prestar apoyo solidario en el caso de presenciar una
agresión cuando no se es la víctima.
Y por supuesto, en el caso de ser víctima de
una agresión, romper el silencio y denunciar.
Grupos de Mujeres
El objetivo de estos grupos es ofrecer
asesoría legal y apoyo psicológico a
la mujer agredida. Los grupos de apoyo y autodefensa
sirven para intercambiar experiencias, resolver dudas,
buscar soluciones, pero también para sentirse
apoyada, acompañada, para saber que hay otras
personas pasando por la misma situación también
ayuda.
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