| El caso
de cada mujer es distinto. En unas ocasiones, no tener
hijos en casa, conllevará tener menos gastos
y por lo tanto disponer de más dinero. En otras
situaciones, los ingresos pueden menguar. Hay que
aprender a hacerse cargo de la propia economía.
Una mujer que se ha ocupado siempre de la economía
doméstica puede afrontar perfectamente el hacerse
cargo de su situación financiera. Aprender
a realizar los trámites bancarios es cuestión
de tiempo y práctica. Es posible que se desconozcan
los recursos o ayudas de que disponen, pero es cuestión
de atreverse a preguntar e informarse.

Hay que ser libre para gastar. Es una
época en la que se puede vivir con más
holgura, sin tantas cargas familiares. Hay que perderle
miedo al futuro y aprender a darse algunos caprichos,
como salir, hacer algún viaje, etc.
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