| Las
mujeres, si quieren cambiar la situación imperante,
deben tener una participación activa en las
empresas e influir en las políticas que se
ejercen desde dentro. Es la única forma de
terminar con la inferior retribución, de poder
acceder a puestos de responsabilidad y dirección.
Los criterios a la hora de valorar los trabajos que
realizan las mujeres y los que realizan los hombres
tienen que cambiarse para alcanzar una situación
de igualdad entre ambos sexos.
Participando en órganos
de representación colectiva se puede acabar
con el acceso restringido a profesiones que se han
considerado desde siempre masculinas, se puede promover
la investigación sobre la prevención
en el trabajo femenino, acabar con las discriminaciones
en los salarios, la formación y la promoción.
Las mujeres deben estar presentes en las negociaciones
que se refieren a las condiciones de trabajo para
poder defender sus derechos.
Creando órganos de prevención
y comités de salud y seguridad en el trabajo
se puede exigir el cumplimiento de la legislación
vigente sobre salud laboral, prevenir los riesgos
del trabajo de las mujeres, considerar riesgos psicosociales,
fomentar estudios e investigaciones que aborden el
tema de la salud y promover un tipo de sociedad y
de trabajo más humanizado.
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