| En todas las ciudades
existen lo que se denominan los Centros de Servicios
Sociales que son una auténtica puerta de entrada
al servicio público de recursos y prestaciones.
En estos centros se atiende de manera especializada
a toda la población del municipio y se facilita
el acceso a los recursos existentes tanto en el ámbito
local, como en el autonómico y estatal.
El acceso a estos servicios sociales es totalmente
voluntario, libre y gratuito para cualquier persona
y, por tanto, las mujeres pueden acudir a ellos para
recabar asesoría y orientación. Los
temas que se abarcan son amplísimos y responden
a todas las cuestiones que potencian que nuestras
sociedades caminen hacia afianzarse como núcleos
de convivencia cada vez más solidarios.
La asesoría que se recibe en estos centros
es de dos tipos. Por un lado, se facilita información
de la totalidad de los recursos existentes y, por
otro, se canalizan y gestionan las prestaciones dirigidas
a cubrir las necesidades sociales solicitadas.
Qué es un trabajador social para la mujer
Los centros de servicios sociales cuentan con profesionales
para desarrollar sus labores de información,
asesoría, tramitación y gestión:
se trata de los asistentes sociales. Esta profesión,
que mayoritariamente se escribe en femenino, está
volcada en resolver las diferentes situaciones que
se presentan, de manera persistente o puntual para
muchas personas, intentando facilitarles la vida cotidiana.
Los y las asistentes sociales son profesionales
del trabajo social y en su labor responden a las iniciativas
marcadas por los poderes públicos y a un Código
de Ética que ha sido elaborado por la Federación
Internacional de Trabajadores Sociales.
En su labor, los profesionales de la asistencia
social informarán y acercarán a las
mujeres los recursos que ofrecen las administraciones
en diferentes campos de actuación: social,
formativo, ocupacional, jurídico
En segundo
lugar, asesorarán técnicamente sobre
problemáticas concretas que afecten de manera
específica a las mujeres y su entorno social.
Por último, tratarán siempre de orientar
a la mujer para avanzar en la definición de
su propio proyecto personal, con las derivaciones
que ello tiene en aspectos concretos: profesional,
formativo, familiar o social.
La asistencia social especializada para la mujer
La prevención, la globalidad y la integración
aparecen como los tres principios que deben guiar
el funcionamiento de los servicios sociales y a ellos
se une el objetivo específico que han de tener
los orientados a las mujeres: prevenir y eliminar
todo tipo de discriminaciones por razón de
sexo.
La asistencia social para la mujer en el tercer
milenio
Una de las razones que apuntan hacia esta especialización
de los servicios sociales es la exigencia reconocida
por las administraciones públicas de hacer
frente a los nuevos retos que plantea la sociedad
del siglo XXI, avanzando en la construcción
de un nuevo modelo social.
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Hoy en día,
las líneas de trabajo en los servicios
sociales especializados para las mujeres se plantean
como desde la igualdad de oportunidades para hombres
y mujeres porque en este siglo que hemos comenzado,
en torno al amplio mundo de las mujeres, hay que
contar con dos certezas. Primera, que las mujeres
en nuestras sociedades occidentales han tomado
ya la decisión de no enmudecer, de no silenciar
las situaciones vejatorias o discriminatorias
a las que se ven sometidas. Y en segundo lugar,
que junto a su voluntad por sostener firme su
mirada en el complejo horizonte de la vida humana,
se encuentra el marco legislativo sosteniendo
esta decisión. |
Qué mujeres pueden acudir a los servicios
de asistencia social para la mujer
Las leyes recogen, de acuerdo con la Constitución,
que el acceso a los recursos para el bienestar social
es un derecho y, por tanto, todas las mujeres españolas
tienen derecho a acudir a los servicios sociales.
Además, se reconoce que los estados de necesidad,
asistencia y protección social son objeto de
atención por parte los servicios sociales.
En cuanto al acceso a estos recursos de las mujeres
extranjeras, refugiadas y apátridas, estará
ligado a lo dispuesto en diversas normativas: en los
tratados internacionales suscritos por España
con los diferentes países y en la ley reguladora
del derecho de asilo y de la condición de refugiada.
Además, las leyes contemplan también
la atención para las mujeres que se encuentren
en reconocido estado de necesidad.
Cuándo puede una mujer recurrir a un trabajador
social
Las mujeres afrontamos cada día numerosas
responsabilidades y, en ocasiones, necesitamos de
un apoyo profesional que comprenda la situación
por la que atravesamos y nos oriente para plantear
alternativas a situaciones y problemas reales. Este
será el momento para acudir a un asistente
social que, sin duda, con su hacer profesional colaborará
en la definición de lo que la mujer que ha
acudido en su búsqueda quiere, siente, opina,
desea o necesita.
Las situaciones que requieren de los servicios
sociales
En cada ciudad los ayuntamientos deciden la organización
de los servicios sociales municipales, si bien hoy
en día existen rasgos comunes en todos ellos.
La base sobre la que se aglutinan estos servicios
es la de responder a aspectos esenciales de la convivencia
social y para ello las respuestas se aglutinan en
torno a ejes principales: familia y convivencia, personas
con minusvalías, juventud marginada, cooperación
social, personas mayores, drogadicción, homosexualidad
y minorías étnicas, constituyen los
más comunes.
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Para cada uno de estos grandes núcleos
de lo que se denomina trabajo social se establecen
las prestaciones que existen, los programas a
los que acudir y los centros que solicitar. En
este sentido, lo que constituye el servicio social
especializado para mujeres establece en todas
las comunidades autónomas recursos que
tienen como objetivo proporcionar herramientas
para la promoción de los derechos de las
mujeres, así como para la defensa de estos
derechos cuando han sido objeto de discriminaciones
sexistas. |
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