| ¿Qué
efecto saludable puede asociarse a la baja acidez?
Las grasas comestibles ejercen una
serie de funciones nutritivas, siendo la más
importante su capacidad para proporcionar calorías.
Dicho efecto es similar a cualquier grasa e implica
la obtención de 9 kilocalorías por gramo
de aceite. Pero lo que diferencia biológicamente
a las distintas grasas, no es su valor calórico,
sino las propiedades derivadas del tipo de ácidos
grasos que las componen. En ese sentido, el aceite
de oliva, el alimento natural más rico en ácido
oleico, tiene una serie de peculiaridades propias
que lo hacen especialmente saludable, en especial
sobre el metabolismo del colesterol y el de la glucosa.

Además,
este alimento es único en que tiene gran riqueza
de nutrientes no grasos, lo que puede suponer una
ventaja nutricional sobre otros aceites. Por lo que
se refiere a la acidez, el efecto metabólico
de un aceite no debe ser diferente por tener más
o menos ácidos grasos libres, ya que tales
moléculas se absorben en el intestino como
lo hacen los ácidos grasos esterificados presentes
en los triglicéridos. Sin embargo, sí
se puede aceptar que la baja acidez significaría
mayor riqueza nutricional, en cuanto que un producto
bien extraído, que sale de la almazara tras
un cuidadoso proceso de producción, mantendrá
indemnes todos sus nutrientes vitamínicos originales.
Es decir, en él se encontrarán
todos los antioxidantes naturales, entre los que destacan
el alfa tocoferol o vitamina E, polifenoles como la
oleoeuropeina y el hidroxitirosol, el escualeno, alcoholes
y esteroles vegetales. Ciertamente, aún se
conoce relativamente poco del efecto saludable de
estos productos, pero la información existente
sugiere que pueden tener un gran interés para
la salud y sin duda están presentes, en más
cantidad, en los aceites de más calidad.
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