| ¿Cuáles
son los efectos cardiosaludables del aceite de oliva?
Este alimento,
aparte de ofrecer un aporte calórico similar
al de otras grasas comestibles, produce efectos saludables
muy interesantes. El primer efecto que se le conoció
fue su capacidad para modificar el metabolismo del
colesterol plasmático, debido a su riqueza
en ácido oleico. Dicha acción es bastante
compleja, ya que modifica todas las fracciones plasmáticas,
como son el colesterol total, el transportado en las
LDL y en las HDL. Pero además, su efecto lipídico
varía según se consuma en sustitución
de alimentos ricos en hidratos de carbono, en grasa
saturada o en poliinsaturada.
Estos hechos explican que a veces
se genere confusión al hablar de su efectos,
ya que el resultado es distinto cuando se consume
en lugar de mantequilla que cuando se hace en sustitución
de productos ricos en hidratos de carbono. Es precisamente
la falta de precisión en esta información
la que puede generar un mensaje confuso y que la población
pierda confianza en el profesional, cuando la aparente
discrepancia está en el diseño del tipo
de estudio.
Pero, además
de su acción sobre el metabolismo lipídico
humano, en la última década se ha avanzado
en el estudio de sus efectos biológicos, más
allá de los niveles de colesterol. En este
aspecto se incluye su acción sobre la protección
antioxidante de las lipoproteínas, la presión
arterial, el metabolismo de los hidratos de carbono,
los componentes celulares de la placa de ateroma,
la función endotelial y los mecanismos de la
trombosis.
Asimismo, fuera del campo cardiovascular,
están sus efectos en la prevención de
ciertos tipos de cánceres, su influencia en
los mecanismos inflamatorios de las enfermedades reumáticas,
en la capacidad cognitiva y en la mineralización
ósea.
Precisamente, todos estos hechos
hacen del aceite de oliva la grasa alimentaria mejor
para conservar la salud y prevenir las enfermedades
crónicas.
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