| El sueño está controlado por una especie de reloj biológico interno, que es capaz de adaptarse, aunque lentamente, a cambios en nuestras rutinas (normalmente dormimos de noche, pero también podemos hacerlo de día si las condiciones laborales u otras circunstancias nos obligan a ello), y es sensible a la luz solar y la oscuridad.
Hay diferentes factores que regulan nuestro sueño:
- Los biológicos, en concreto una serie de sistemas neuronales y de sustancias químicas, llamadas neurotransmisores, presentes en nuestro cerebro.
- Los sensoriales, como la vista, el oído y el olfato, el deseo sexual, el hambre y el dolor. Si estos sentidos y estas sensaciones se encuentran activos nos mantendrán despiertos o harán que nos despertemos; lo contrario nos provocará el sueño.
- Los ambientales: dónde dormimos.
- Los individuales: cómo y cuándo dormimos y qué hacemos para dormir.
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