| Efectos sobre el fumador pasivo
Fumador pasivo o involuntario es la persona que no siendo fumador inhala el humo de quienes fuman a su alrededor.
Durante mucho tiempo se ha venido pensando que el fumador pasivo era simplemente víctima de la descortesía de los fumadores que no respetaban su derecho a no tener que soportar un humo que les resultaba desagradable y molesto. Lamentablemente, como la investigación científica ha demostrado, hay mucho más.
El humo derivado de la combustión del tabaco forma dos corrientes: la principal, que es la que inhala el fumador con cada calada, y la secundaria, que es el humo derivado de la combustión que va directamente al ambiente. Pues bien, resulta que en esta corriente secundaria, la concentración de nicotina, alquitrán, monóxido de carbono y otros tóxicos es más elevada que la del humo que inhala el fumador, y es precisamente esta corriente secundaria la que aspira el fumador pasivo, además del humo exhalado por el fumador. En definitiva, que el humo que pasa a los pulmones del fumador pasivo es más tóxico que el que se traga el fumador activo.
La conclusión es clara: el fumador pasivo no sólo soporta la situación de inhalar un humo que le resulta desagradable y molesto, sino que, sin comerlo ni beberlo, ve gravemente comprometida su salud, porque la exposición cotidiana al humo del tabaco en ambientes poco ventilados puede provocar los mismos problemas que se han expuesto antes. |