| Los hábitos son modos especiales de proceder o conducirse adquiridos por repetición de actos iguales o semejantes. Esto quiere decir que los hábitos se pueden aprender, y de hecho es lo que consciente o inconscientemente hacemos a lo largo de nuestra vida, especialmente, pero no sólo, durante la infancia, la adolescencia y la juventud.
En lo que a la salud se refiere, nuestros hábitos pueden ser saludables o perjudiciales y lo ideal es que los hábitos saludables se vayan creando ya en los primeros años de nuestra vida. Los niños no nacen sabiendo lo que es “bueno” para ellos. Más bien observan y hacen lo que ven hacer a las personas con las que conviven, es decir, los demás miembros de la familia. Los estudios que se han llevado a cabo han demostrado que con frecuencia los niños manifiestan una mejor disposición a consumir alimentos saludables y a llevar una vida activa si reciben el ejemplo de sus padres y de los demás miembros de la familia. Por ello es tan importante que una dieta sana y la práctica regular de ejercicio sean hábitos que se generen y se consoliden en la vida diaria de la familia.
Si toda la familia participa:
- Sus hijos aprenderán del ejemplo que reciben de los demás.
- Les resultará más fácil y más natural adquirir unos buenos hábitos de alimentación y de actividad física.
- Verán reforzada su motivación al sentir el apoyo de todos.
- Incluso les resultará divertido compartir con sus mayores estos hábitos saludables.
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